Aguete

2ª Etapa Regata XIV Trofeo de Navidad del Real Club de Mar de Aguete

¿Para qué negarlo? Hoy ha sido un día que nunca olvidaré, he participado en una regata, y por primera vez no he sido el último ni en tiempo real, ni en tiempo compensado. Estoy contentísimo, y aunque hay mucho que mejorar, pues creo que con más experiencia y alguna mejora más en el barco, hoy podríamos haber aspirado al tercer puesto en lugar. Habrá que seguir tabajando en ello. A ver si en quince días podemos mejorar la posición.

Nuevamente no hicimos una buena salida, la subida del Spi fue complicada, pues se nos lió un poco. Creo que hubiesemos sacado mejor rendimiento al mismo de haberlo izado por estribor en lugar de por babor. A la primera baliza llegamos últimos con bastante tiempo perdido, pero nuestro barco, en condiciones de poca mar, ciñe mejor que los demás barcos participantes en nuestra categoría, por lo que pudimos recuperarles distancia, hasta el punto que sacamos una buena diferencia al Sara O al final de la primera vuelta. En el final de la primera vuelta, tanto el Casandra como el Miña Miniña sufrieron mucho para doblar la baliza de Os Pelados, y eso nos permitió recortar mucha distancia, quizá los alcanzaríamos en tiempo compensado.

La segunda vez, izamos el spi mucho más rápido, y es que aprendimos del barco del Club de Regatas de la Armada, que hizo la maniobra delante nuestra de una manera perfecta, y claro, nosotros, dentro de  los límites de nuestra destreza, los imitamos.

Tuvimos un problemilla con el spi en la segunda empopada, por lo que el Sara O nos remontó bastante distancia y doblamos la última baliza con una ventaja muy pequeña. Sólo quedaba una ceñida hasta la meta, y ambos barcos nos ibamos marcando todo el camino, los demás estaban fuera de nuestro alcance, quizá podíamos alcanzar al Casandra o al Miña Miniña en tiempo compensado si hacíamos un buen final de regara, pero el duelo con el Sara O, era un auténtico Match Race.

Arribamos un poco para dejar que el Sara O se adelantara un poco y a partir de ahí atacarle por barlovento y adelantarle desventandolo, pero como su patrón nos vió la jugada, arribó más aún que nosotros. Empezamos entonces a copiar su estrategia, si él viraba, nosotros también, cosa que nos permitía recortar algo, pues a nuestro barco le costaba menos coger velocidad tras una virada. Llegado el momentos, tras tres viradas, seguimos rectos tras una virada de él lo que nos dio la oportunidad de llegar al último bordo casi emparejados. El que suponíamos que sería nuestro último viraje lo hicimos antes de tiempo pues el Sara O se acercaba a gran velocidad por babor y nos dimos con la realidad, no nos daba para pasar la línea de meta, pero eso él no lo debía saber y arribó para cazarnos, cosa que hizo que tampoco a él le diera. Finalmente, dos viradas prácticamente en la línea de meta nos permitieron entrar antes, pues nuestro barco, como ya dije antes, recupera la velocidad tras la virada más rápidamente. Un minuto después, el Sara O cruzaba la línea de meta.

Todo esto no hubiera sido posible sin la compañía de los dos apasionados de la vela que me han acompañado en esta aventura: Dámaso y Jandro. Finalmente, quiero agradecer de nuevo al presidente del Real Club de Mar de Aguete, Guillermo Gefarel el crear la clase Clásicos y Veteranos dentro de la cual hemos participado. Quizá en futuras ediciones con más participantes veteranos puedan convertirse en dos clases independientes.

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